C/ Valle de la Ballestera, 52 Bajo 46015 Valencia

¿CÓMO NOS AFECTA LA ANSIEDAD?

3 de Mayo de 2016

La ansiedad es uno de los trastornos más comunes en nuestra sociedad. Factores tales como los malos hábitos en los patrones de alimentación y sueño, junto con otros aspectos como las prisas, el miedo a no conseguir o perder algo que valoramos, a la enfermedad, al qué dirán, etc, pueden ser los causantes de que ésta aumente.

La ansiedad se refleja en 3 niveles: síntomas físicos, cognitivos (de pensamiento) y conductuales.

SÍNTOMAS FÍSICOS DE LA ANSIEDAD
La ansiedad produce una hiperactividad vegetativa que suele manifestarse mediante alguno de estos síntomas: respiración superficial y rápida, dilatación de las pupilas, bruxismo, sensación de ahogo o mareo, temblores en las extremidades, contracciones nerviosas, sensación de pérdida de control o del conocimiento, rigidez muscular, debilidad muscular, dolor de cabeza, sudoración, náuseas, diarrea o necesidad frecuente de orinar, sensación de tener un nudo en la garganta, insomnio, inquietud motora, fatiga, sequedad de boca, dificultad para deglutir, dolor abdominal.

SÍNTOMAS COGNITIVOS DE LA ANSIEDAD
A nivel de pensamiento la ansiedad genera un estado de preocupación excesiva, lo cual dificulta las posibilidades de encontrar vías de solución a los problemas. También, se produce un aumento de temor e inseguridad, así como dificultad para tomar decisiones. La persona con ansiedad emite constantemente pensamientos negativos sobre sí misma que afectan a su autoestima o confianza en sus propias posibilidades.

SÍNTOMAS CONDUCTUALES DE LA ANSIEDAD
Alteraciones del estado de ánimo (tristeza o llanto repentino, irritabilidad), acciones compulsivas (fumar, beber o comer en exceso), evitar ciertas situaciones que generan temor o malestar, intranquilidad motora, ir de un lado para otro sin una finalidad explícita, paralizarse o bloquearse en determinadas situaciones, dificultades para la comunicación, etc.
Comúnmente, la depresión suele acompañar a los trastornos de ansiedad, propiciando estados de tristeza, apatía, desilusión, falta de esperanza, etc.

Si has detectado varios de estos síntomas últimamente, es importante que te pongas en contacto con profesionales que puedan ayudarte a solucionar tu problema.